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Estornudo inverso

En esta ocasión os vamos a dar a conocer el estornudo inverso para que aprendáis a reconocerlo, conozcáis su causas y su  tratamiento.

El estornudo inverso es una afección respiratoria muy común en los perros, en especial entre las razas más pequeñas y que rara vez se presenta en los gatos.

En un estornudo normal el aire es expulsado por la nariz, sin embargo en un estornudo inverso, el aire es impulsado (hacia adentro) de forma brusca y ruidosa por la nariz. El sonido que acompaña a este estornudo es repentino y hace que muchos propietarios piensen que su perro tiene un ataque de asma o que se está ahogando.

Así como los estornudos son parte de nuestra vida, para algunos perros el estornudo inverso se presenta también como un episodio frecuente y normal en sus vidas.

Un perro con estornudo inverso por lo general se queda quieto con los codos separados, la cabeza extendida, los ojos saltones y emitiendo un fuerte resoplido. Ante este escenario muchos perros terminan siendo llevados al veterinario o a la clínica de urgencias.

Los episodios de estornudo inverso suelen durar desde unos pocos segundos a un minuto o dos. Tan pronto como se pasa, el perro respira con normalidad y se comporta como si nada hubiera pasado. Aquí podeis ver unos ejemplos:



Origen del estornudo inverso

El origen o la causa de este singular estornudo, es el espasmo que se produce en la garganta y en el paladar blando, provocado por una irritación de la zona.

Te preguntarás cuáles son los desencadenantes más comunes, pues aquí tienes una lista:

Tratamiento

El estornudo inverso rara vez requiere un tratamiento ya que en cuanto se detiene el estornudo, la situación queda resuelta.
Pero si sientes la necesidad de hacer algo por tu perro, puedes intentar detener el espasmo masajeándole la garganta.
Otro recurso consiste en tratar de taparle brevemente la nariz, de forma que lo obligamos a tragar, disminuyendo la irritación de la garganta y parando el estornudo.

Si el episodio no termina rápidamente… y confías en tu perro… puedes intentar meter la mano en su boca y presionarle la lengua. Esto hará que abra más la boca, ayudando a que el aire fluya por su nariz de forma eficaz.
Pero sinceramente, normalmente este tipo de intervenciones no son necesarias e incluso pueden aumentar el nivel de estrés de todos.

Cuando ocurren episodios repetidos, lo más importante es que el propietario sepa qué estaba haciendo el perro justo antes de comenzar a estornudar  (cambios de temperatura, nerviosismo, sustos…). De esta forma se podrá resolver el problema.

Cuándo acudir al veterinario

Si los estornudos inversos de tu mascota se convierten en un problema crónico o los episodios son cada vez más frecuentes o de mayor duración, te recomendamos que tengas una cita con tu veterinario para poder descartar un posible cuerpo extraño en las vías respiratorias, pólipos o tumores nasales, tos de las perreras, colapso traqueal o una infección respiratoria.

Si tu mascota sufre episodios prolongados de estornudos inversos, secreción sanguinolenta o de color amarillo por la nariz, o se acompaña de cualquier otro problema respiratorio es el momento de hacer una visita a tu veterinario.

Si tienes un gato con estornudos inversos crónicos, teniendo en cuenta que esta afección es menos común en los felinos, sería importante descartar un posible asma o una infección respiratoria superior. Así como los perros estornudan de forma intermitente a lo largo de sus vidas, muchos de ellos tambien tienen por lo menos un par de episodios de estornudos inversos durante su vida. En la gran mayoria de los casos los sucesos son temporales e intermitentes, se resuelven solos y no dejan al perro ninguna secuela de la que preocuparse.

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