Una de las urgencias más habituales en cuanto llega el buen tiempo, son los gatos que se caen de la ventana, del balcón o de la terraza.
En cuanto llega el calor, abrimos las ventanas o dejamos la puerta de la terraza abierta y un impulso irrefrenable empuja a nuestros amigos felinos a subirse al lugar más peligroso.
Es corriente encontrárnoslos en el alfeizar de la ventana, en la barandilla de la terraza o incluso en el colgador.
Allí pueden pasarse horas y repetirlo sin problemas decenas de veces hasta que de repente, un día miras y ya no está. Un pájaro, una mosca o un sueñecillo, originan un resbalón y se precipitan al vacío.
Dramático es cuando encuentras a tu gato, como en el caso que vemos en la foto de nuestra amiga Begoña, en el tendedero.
En una situación así, a pesar de la dificultad del momento hay que actuar tranquilamente y llamarle o atraer su atención con comida o algo que le guste para que vuelva dentro por propia inciativa porque forcejear o intentar cojerlo puede provocar su caida.
Lesiones más habituales tras caerse de la ventana o balcón
Es cierto que los gatos tienen un don especial para saber caer de las alturas, pero eso no siempre los libra de perder alguna de sus 7 vidas, cuando no las siete de golpe.
Vemos muchas fracturas en las extremidades, la mandíbula y el paladar, en caderas. Tambien hay lesiones más graves que vienen acompañadas de hemorragias internas con rotura de bazo, vejiga y lesiones pulmonares que les pueden llevar a la muerte en pocas horas.
Algunas lesiones internas no pueden verse a simple vista y pueden diagnosticarse con un simple hemograma (recuento de células sanguíneas) o una radiografía.
Por último en internet encontrarás multitud de soluciones como mosquiteras o rejillas para poner en ventanas y puertas de terrazas, que te permitirán abrirlas y que tus gatos disfruten del aire libre pero sin peligro.







