Patas de un cocker spaniel entre espigas secas en un parque de verano | Hospital Veterinario Tucán Santurtzi

¡Cuidado con las espigas perros! Prevención y actuación rápida

Las espigas en perros son uno de los peligros más frecuentes de la primavera y el verano en Santurtzi y alrededores. Estas pequeñas semillas de gramíneas crecen en cunetas, parques y zonas verdes, y se enganchan con facilidad al pelo de vuestra mascota. Su forma de arpón hace que, una vez en contacto con la piel, solo puedan avanzar en una dirección: hacia dentro. Nunca retroceden.

En Hospital Veterinario Tucán, cada primavera y verano atendemos a muchos perros (y algún gato) con infecciones, abscesos y molestias provocadas por estas espiguillas. La buena noticia: si actuáis rápido, casi siempre se resuelven sin complicaciones.

¿Qué son las espigas y por qué son tan peligrosas?

Las espigas son las semillas de ciertas gramíneas silvestres —cebada silvestre, avena loca, ballico— que se secan al madurar. Su punta es afilada y está rodeada de unos pelillos diminutos orientados en una sola dirección. Ese diseño, pensado por la naturaleza para dispersar la semilla, hace que la espiga se clave y migre por los tejidos sin poder salir sola. Una espiga que entra entre los dedos puede acabar, en pocos días, mucho más adentro de lo que imagináis.

¿Dónde se clavan? Señales según la zona

Los síntomas dependen de dónde se haya clavado. Estad especialmente atentos si aparecen de repente, justo después de un paseo por el campo o por hierba alta:

  • Patas y entre los dedos (lo más frecuente): cojera repentina, lamido insistente de una pata, bulto o inflamación entre los dedos.
  • Oídos: sacudidas de cabeza bruscas y repetidas, cabeza ladeada, rascado de la oreja.
  • Ojos: lagrimeo, parpadeo intenso, el ojo cerrado, el perro se frota la cara.
  • Nariz: estornudos violentos y seguidos, a veces con sangre.
  • Pliegues, axilas, ingle y zona genital: lamido insistente y enrojecimiento de la zona.

¿Cuándo debéis venir a Tucán cuanto antes?

Con las espigas, el tiempo juega en contra: cuanto antes se extraen, más sencilla es la intervención. Pedid cita el mismo día si vuestro perro:

  • Cojea o se lame una pata sin parar tras un paseo.
  • Sacude la cabeza de forma intensa y repentina.
  • Estornuda de forma violenta, sobre todo si hay sangre.
  • Tiene un ojo cerrado o muy lloroso.
  • Presenta cualquier inflamación, bulto o un pequeño orificio que supura.

¿Puedo quitar la espiga en casa?

Solo si la veis entera y está en la superficie, podéis intentar retirarla con unas pinzas, tirando recto hacia afuera y sin girar. Pero si no se ve completa, si la zona está inflamada o si vuestro perro no se deja, no insistáis: hurgar puede romperla y empujarla más adentro. En esos casos, mejor que la saquemos nosotros.

El peligro de las espigas migratorias

Si una espiga no se detecta a tiempo, sigue avanzando por los tejidos y puede formar una fístula (un conducto infectado) o, en los casos más graves, migrar hasta el tórax, el abdomen o el pulmón. Cuando esto ocurre, los síntomas son más difusos —fiebre, decaimiento, tos o una cojera que no mejora— y el diagnóstico requiere pruebas de imagen y, a menudo, cirugía. Por eso insistimos tanto en actuar el mismo día.

Qué hacemos en Tucán

En nuestra clínica de Santurtzi localizamos la espiga con una exploración detallada y, cuando hace falta, con otoscopio o endoscopio. La forma de extraerla depende de dónde esté:

  • Si es superficial y accesible, la retiramos con pinzas, con o sin una sedación ligera.
  • En el conducto del oído, que tiene forma de L, suele hacer falta sedación o anestesia para manipularlo con seguridad.
  • En la nariz o zonas profundas, trabajamos con anestesia general y endoscopio.

Tras la extracción solemos pautar antibiótico unos días para evitar infecciones, y la zona cicatriza normalmente en una o dos semanas. Si ha hecho falta cirugía, estos cuidados postoperatorios os ayudarán en la recuperación.

Cómo prevenir las espigas en perros

  • Revisad a vuestro perro después de cada paseo por el campo: patas y espacios entre los dedos, orejas, alrededor de los ojos, axilas e ingles.
  • En razas con mucho pelo entre los dedos y en las orejas (Cocker, Golden, Yorkshire…), recortar ese pelo en verano reduce mucho el riesgo.
  • Evitad las zonas con hierba alta y seca en los meses de más espigas (de mayo a agosto).

Las espigas no son el único peligro del verano: en vuestros paseos vigilad también la procesionaria del pino y las garrapatas.

Preguntas frecuentes

¿Una espiga puede llegar a órganos internos?

Sí. Aunque no es lo habitual, hay casos en los que una espiga migra desde una pata hasta el tórax o el abdomen. Es otra razón para no dejar pasar los síntomas.

¿Cómo sé si mi perro tiene una espiga en el oído?

La señal más clara es que empiece a sacudir la cabeza de forma muy intensa justo después de un paseo, sin haber tenido antes problemas de oído. No intentéis mirar con luz: el conducto tiene forma de L y la espiga puede estar muy adentro. Mejor venid a vernos.

¿Hay razas más propensas?

Sí. Las de pelo largo o rizado en patas y orejas —Cocker, Golden, Labrador, Yorkshire, Border Collie— son las más expuestas. En ellas conviene recortar el pelo antes del verano y revisar a fondo tras cada salida.

¿Sospecháis que vuestro perro tiene una espiga?

No esperéis. Pedid cita en Hospital Veterinario Tucán (Santurtzi) y le echamos un vistazo el mismo día. 🐾

Teléfono: 944 615 077 · WhatsApp: 640 196 150

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📚 Para saber más

Guía de Primeros Auxilios, del mismo autor, en plandesaludveterinario.com.

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