Escrito por: Javier Roldán

Asma felina

El asma felina es uno de los trastornos respiratorios que se diagnostican con frecuencia en gatos jóvenes o de mediana edad.
Los síntomas pueden incluir tos crónica y dificultad para respirar.
Las opciones de tratamiento tienen como objetivo controlar la inflamación de las vías respiratorias y reducir o prevenir los episodios de dificultad respiratoria.

Diagnosticar el asma felina

El diagnóstico del asma felino puede complicado en algunos casos porque los síntomas pueden superponerse con la bronquitis crónica, alteraciones bronquiales relacionadas con parásitos pulmonares y otras afecciones pulmonares.
El diagnóstico definitivo se logra mediante la observación de signos clínicos, exámenes físicos, radiografías de tórax (que en los casos más claros se ve la presencia de un patrón bronquial evidente, con engrosamiento de las paredes bronquiales, que se describen como «rosquillas» en los cortes transversales del bronquio, o «vías de tren» en los cortes longitudinales) y otras pruebas de laboratorio.

radiografia gato con asma felina

Esta radiografía lateral demuestra las características clásicas del asma felina.
Lo normal es que en un paciente con asma felina, una radiografía puede revelar la evidencia de enfermedad, pero sin embargo hasta un 23% de los gatos con asma tendrán una radiografía torácica normal.

Y, debido a la naturaleza intermitente del asma, el examen físico puede no mostrar nada anormal.

Por eso es muy importante para nosotros que nos deis una descripción lo más detallada posible de lo que hace vuestro gato, ruidos, posturas (hoy es muy fácil poder grabarlo con el móvil) y si habeis observado que empeora al comer algo concreto o al exponerse a algún producto o salir al exterior etc…

Tratamiento del asma felina

Al igual que con el asma en humanos, el tratamiento se centra en controlar los ataques agudos y prevenir la inflamación que causa la tos y los problemas para respirar.
Podemos distinguir dos tipos de manejo del asma felina, los casos agudos y el control a largo plazo del asma crónica.
El manejo del asma aguda se centra en estabilizar rápidamente al gato durante un episodio de dificultad respiratoria, minimizar el estrés, proporcionar oxígeno y dilatar los bronquiolos para mejorar la respiración.
Por lo que si se aprecia dificultad respiratoria es muy importante proporcionar tratamientos de acción rápida, como prednisolona u otros esteroides y broncodilatadores que ayudarán a la resolución de la crisis asmática.
Por otro lado la gestión del asma crónica en gatos se centra en reducir la inflamación en los pulmones y reducir la broncoconstricción.
La prednisolona oral y los esteroides inhalados son los tratamientos más usados, pero a veces es necesario añadir broncodilatadores si los corticoides solos no son suficientes.

tratamiento del asma felina

La administración de la medicación por vía inhalada requiere el uso de una aerocámara o espaciador, que necesita un sencillo entrenamiento del propietario y una adaptación del paciente.
Se venden espaciadores específicos para gatos, pero como podeis ver en la foto de la derecha se pueden hacer «inventos» con una botella de plástico.

Método de uso:
– Agitar el inhalador antes de unirlo a la cámara  de  inhalación.
– Poner la mascarilla sobre la cara del gato.
– Presionar el inhalador una vez.
– Permitir que inhale de 7-10 veces, lo que suele equivaler a 10 segundos.
– IMPORTANTE: Dos pulsaciones, requieren dos procesos (presionar, inhalar 7-10 veces, presionar e inhalar 7-10 veces)
– Si le asusta el sonido del inhalador, se puede presionar primero y tras ello colocarle la mascarilla sobre la cara, pero esto puede provocar que se absorba menos dosis.

En el siguiente video puedes ver como funciona:

Como tratamiento coadyuvante se puede incluir el uso de ácidos grasos omega tres, ya que se ha comprobado que reducen la hiperreactividad bronquial lo que ayuda en la terapia del asma.

Medidas adicionales

Además de estos medicamentos existen una serie de medidas de apoyo que ayudaran a todos los pacientes. Consisten en una serie de medidas adicionales al tratamiento farmacológico:
– Es importante evitar los irritantes ambientales como humo, tabaco, polvo, aerosoles, velas aromáticas; revisar y poner filtros en los aires acondicionados; tener especial cuidado con el material de las bandejas del gato; ventilar los ambientes; pasar la aspiradora con frecuencia, evitar levantar polvo al limpiar los hogares y tambien evitar los cambios bruscos de temperatura.
– Es fundamental el control de peso o su reducción en aquellos pacientes que lo requieran, ya que los depósitos de grasa intrabdominales e intratorácicos constituyen de por sí un obstáculo para la respiración normal. Además del cambio a un pienso especifico para reducir el peso hay que aumentar el ejercicio. Esto es difícil de lograr en los gatos, aconsejándose por ejemplo esconder pequeñas cantidades de comida en la casa para motivarlos a explorar y «cazar» su ración y así incrementar su actividad física.

Ver aquí si tu gato está gordo

En un breve plazo de tiempo podremos ofrecer tratamientos con células madre ya que estudios recientes ofrecen resultados muy prometedores.

El asma felino es una causa para la tos persistente en los gatos, que puede ser difícil de diagnosticar y tratar, pero una vez que se encuentra el tratamiento adecuado, los síntomas generalmente se manejan bien.

Referencias:
Asma felino: fisiopatología, diagnóstico y tratamiento (Gómez, N.; Pisano, P.; Castillo, V.; Fontanals, A.)
www.cornell.edu
www.veterinaryteambrief.com

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